Aunque el dato oficial marca un 15,41 % interanual en octubre, economistas advierten que el costo real de la vida supera esa cifra y ronda el 70 % en el mercado informal de Cuba.

La inflación interanual en el mercado formal de Cuba alcanzó en octubre el 15,41 %, según datos de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) citados por la agencia EFE. El repunte marca el fin de la tendencia descendente iniciada hace año y medio. Sin embargo, detrás de ese número aparentemente moderado, especialistas advierten que el costo real de la vida en la Isla es mucho más elevado.
El economista cubano Pavel Vidal estima que la inflación efectiva para 2025 —que incluye el mercado informal, donde compra la mayoría de los ciudadanos— “rondaría el 70 %”. La diferencia refleja la brecha entre los precios oficiales y los del circuito paralelo, marcado por la escasez y el desabastecimiento.
Aunque el dato oficial de octubre es inferior al registrado un año atrás (28,09 %), la variación mensual respecto a septiembre fue de 0,96 % y la acumulada del año se situó en 11,94 %. Por categorías, el mayor incremento se dio en “bebidas alcohólicas y tabaco”, con un alza del 104,22 %, seguido de “restaurantes y hoteles” (23,54 %), “educación” (16,84 %), “servicios de vivienda” (14,44 %), “alimentos y bebidas no alcohólicas” (14,33 %), “bienes y servicios diversos” (13,38 %) y “muebles y artículos para el hogar” (13,37 %). En contraste, “comunicaciones” apenas subió un 0,47 %, pese al fuerte aumento tarifario del 30 de mayo que generó protestas.
Los datos históricos muestran un deterioro constante del poder adquisitivo desde 2020. La inflación ha triplicado los precios en ese periodo: el IPC cerró 2021 por encima del 77 %, descendió a 39,07 % en 2022, a 31,34 % en 2023 y a 24,88 % en 2024. Incluso con esa desaceleración, el país acumula varios años con tasas muy elevadas.
El despacho de EFE describe un escenario macroeconómico adverso: escasez de alimentos, medicinas y combustible; inflación persistente; contracción económica; dolarización creciente y apagones prolongados. La economía cubana cayó un 1,1 % en 2024 y acumula un retroceso del 11 % en los últimos cinco años, según cifras oficiales. A ello se suma la previsión de la CEPAL, que anticipa un PIB nuevamente negativo este año.
En conjunto, los datos oficiales e independientes reflejan un país atrapado en una crisis sostenida, donde la inflación ya no es un fenómeno puntual, sino un elemento estructural del deterioro económico que golpea cada vez más fuerte a la población.

