Vecinos de barrios vulnerables en la provincia oriental de Santiago de Cuba denuncian más de 20 días sin electricidad, hambre y abandono institucional tras paso del huracán Melissa.

Diversos barrios de Santiago de Cuba registraron manifestaciones este lunes debido a los prolongados cortes eléctricos que persisten desde el paso del huracán Melissa. Los hechos se suman a las protestas ocurridas el domingo en otras zonas de la provincia y fueron documentados por el periodista independiente Yosmany Mayeta Labrada, quien señaló que las movilizaciones se desarrollaron en comunidades vulnerables afectadas por el abandono institucional y el deterioro creciente de las condiciones de vida.
La protesta más visible ocurrió en La Loma de Chicharrones, donde vecinos “decidieron lanzarse para la calle y exigir el restablecimiento inmediato del fluido eléctrico”, reportó Mayeta en Facebook. Los residentes, afectados por 20 días sin corriente, bloquearon la zona hasta la llegada de agentes policiales y vehículos de la Empresa Eléctrica. El periodista subrayó que la respuesta institucional se produjo únicamente tras iniciarse la protesta, sin confirmación de que el servicio fuera restablecido de forma íntegra. En una actualización posterior, informó sobre fuerte presencia policial en Micro 9, Altamira y Ciudamar, tras reportes de nuevas manifestaciones.
Horas después, el foco de tensión se trasladó al barrio San Pablo, en el distrito José Martí, donde decenas de residentes salieron a las calles para reclamar electricidad y denunciar las condiciones en las que viven desde el paso del huracán. La zona fue rápidamente militarizada con patrullas y carros jaula. Una vecina, Ana Eglis Sánchez Cutiño, relató en redes sociales que los habitantes permanecían congregados frente a la escuela de construcción civil Renato Guitart, describiendo una comunidad vulnerable, afectada también por una crisis epidemiológica, que lleva más de 20 días sin corriente y convive con hambre, miseria y viviendas dañadas.
Las manifestaciones del lunes ocurrieron un día después de que otros barrios protagonizaran protestas similares. El domingo, residentes del reparto Altamira bloquearon vías y exigieron presencia de las autoridades tras permanecer varios días sin electricidad. Las familias denunciaron que seguían viviendo entre mosquitos, cocinando con carbón y cuidando a ancianos, niños y enfermos en medio de una situación epidemiológica grave.
Durante la protesta, los manifestantes impidieron que un vehículo de la Empresa Eléctrica abandonara el área sin ofrecer solución. Aunque llegaron dos patrullas policiales, la presencia de los agentes no dispersó a las personas, que exigieron ser reconectadas y cuestionaron por qué su sector seguía a oscuras mientras otras calles del mismo circuito recuperaron el servicio días antes.
En el barrio El Carmen, en Mar Verde, los vecinos cerraron el tráfico durante casi una hora para exigir electricidad, agua y asistencia humanitaria. Según testimonios difundidos, la comunidad llevaba días sin servicios básicos y sin presencia de autoridades locales.
Las protestas en Santiago de Cuba reflejan el creciente malestar social tras el paso del huracán Melissa, en un contexto de crisis energética y sanitaria que golpea con fuerza a las comunidades más vulnerables.

