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Indignación en Cuba: “No tenemos cama” y la respuesta de Díaz-Canel que derramó el vaso

Por La Otra Cuba

Publicado el 10 de noviembre, 2025

La respuesta de Díaz-Canel a una damnificada reaviva el debate sobre dignidad, gestión y prioridades políticas.

La respuesta de Díaz-Canel a una damnificada reaviva el debate sobre dignidad, gestión y prioridades políticas.

Después del devastador paso del huracán Melissa, que dejó miles de damnificados en el oriente de Cuba, la población enfrenta no solo la pérdida de viviendas y pertenencias, sino también la indiferencia de las autoridades. Las visitas oficiales, lejos de ofrecer soluciones concretas, parecen enfocarse más en la imagen pública que en la atención real a los afectados.

Durante un recorrido por las zonas impactadas, una mujer se acercó entre lágrimas al presidente designado Miguel Díaz-Canel para pedir ayuda: “No tenemos cama”, le dijo, desesperada. La respuesta del mandatario fue fría: “Ni yo tampoco tengo pa’ dártela ahora”, añadió que estaban “esperando por un grupo de donaciones” y que “se están gestionando recursos”, repitiendo un discurso que muchos consideran vacío y recurrente ante desastres naturales. Mientras tanto, miles de familias siguen durmiendo en el suelo, sin techo ni alimentos, mientras los hoteles permanecen vacíos.

La reacción de Díaz-Canel generó una ola de indignación en redes sociales, donde ciudadanos expresaron su hartazgo y frustración. “A él no le interesa dar una respuesta diplomática si de todas formas sabe que el pueblo lo desprecia y que es tronco de sin hogar”, comentó José Carlos Rodríguez Conde, señalando la desconexión del gobernante con la realidad. Daniel Thomas escribió: “El verdadero Canel”, mientras Yoel Leyva lo comparó con Fidel Castro: “Ahí demostró que no sirve, que no tiene corazón, porque Fidel seguro que le hubiera contestado con una palabra de esperanza y, ¿por qué no?, con un abrazo”, aunque reconoció que el origen del problema está en el sistema fundado por el propio Castro.

La escasez de camas para los damnificados desató un intenso debate público sobre ética, humanidad y voluntad política. La polémica se intensificó tras la circulación del video con la respuesta de Díaz-Canel. Desde su perfil de Facebook, la ingeniera y empresaria Yulieta Hernández Díaz cuestionó la falta de gestión y empatía, señalando que existen alternativas viables si hubiera voluntad política.

Hernández recordó que empresas como Muebles Ludema (Las Tunas), Konfort y el complejo Dujo —proveedores de hoteles de lujo como el Packard, Manzana Kempinski o la Torre de K y 23— podrían cubrir la demanda de camas y colchones utilizando las donaciones millonarias ya recibidas. “Si realmente se quiere dejar de invertir en hoteles, ahí está parte de la respuesta”, subrayó.

Como solución inmediata, propuso utilizar los avituallamientos hoteleros, que se renuevan con frecuencia, y aprovechar las miles de habitaciones vacías en el país, además de los colchones llegados por ayuda internacional. Hernández advirtió que la pobreza no debe convertirse en espectáculo, aunque reconoció que las imágenes tras el huracán han expuesto la precariedad estructural. “Un colchón no es un lujo. Es una base mínima para el descanso, la salud y la recuperación. No se puede pedir paciencia a quien duerme en el suelo o sin techo. No se puede hablar de dignidad sin garantizar lo básico”, argumentó.

Decenas de usuarios respaldaron su análisis y expresaron su malestar con la gestión gubernamental. “Si no hay cama, presidente, coge la tuya y dásela a esa señora”, escribió un internauta. Otros criticaron el “show mediático” de los recorridos oficiales y la ausencia de un plan de contingencia que priorice la dignidad y las necesidades básicas de los ciudadanos.