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Denuncian venta de colchones y agua a damnificados del huracán Melissa en el oriente cubano

Por La Otra Cuba

Publicado el 15 de noviembre, 2025

La falta de agua potable, alimentos y colchones golpea a miles de familias, mientras crecen las críticas a la gestión oficial.

La falta de agua potable, alimentos y colchones golpea a miles de familias, mientras crecen las críticas a la gestión oficial.

El oriente de Cuba continúa sufriendo duras condiciones tras el paso del huracán Melissa. El desabastecimiento, la escasez de insumos básicos y la falta de agua potable afectan por igual a miles de familias que aún no logran recuperarse de las devastadoras inundaciones.

Desde el barrio Viviendas Campesinas, en el municipio granmense Río Cauto, Elianni Villavicencio —esposa del preso político Alexander Verdecia— relató a Martí Noticias la precariedad de la ayuda recibida: “En cuanto a la alimentación, vendieron un poquito de arroz, un picadillito y una masa de croquetas en malas condiciones. También repartieron maltas y leche en polvo, pero a niños de dos a seis años”.

Las lluvias posteriores al ciclón siguen provocando inundaciones en viviendas ya debilitadas. “Todavía cuando llueve aquí se inundan las casas de nuevo porque la tierra está saturada y el río ha bajado, pero no lo suficiente. En mi caso, mi cama se mojó, pero la saqué al sol y no fue tan grave, pero la cama de la niña pequeña sí se echó a perder el colchón. A muchos vecinos se les mojaron los colchones, los equipos. En Cayama, en El Mango, en Guamo, muchas personas perdieron todo y hay algunas que perdieron la vida”, describió Villavicencio.

El desbordamiento del río Cauto provocó crecidas históricas que sumergieron comunidades enteras y contaminaron las fuentes de agua. El sistema de abasto y las plantas de tratamiento quedaron gravemente comprometidos, obligando a los residentes a comprar agua de pozo a los aguateros.

La venta de agua y colchones a precios “simbólicos” desató la polémica en redes sociales. La directora de Comercio y Gastronomía, Misladis Alcolea Núñez, aclaró que el agua vendida a 40 pesos proviene de la reserva estatal para desastres y no es un donativo, mientras que el precio cubre gastos de distribución. En cuanto a los colchones, algunos fueron donados, pero otros deben adquirirse a 456 pesos, con un subsidio del 50 %, y los más vulnerables no pagarían.

En medio de la crisis, el gobernante Miguel Díaz-Canel recorre las localidades más afectadas, pidiendo paciencia y resistencia, y prometiendo soluciones. Sin embargo, las imágenes de las comitivas oficiales contrastan con el desamparo de miles de familias que perdieron todos sus bienes. “La gente en mi localidad está bien molesta con Díaz-Canel y con el Gobierno porque todo lo que nos pasó fue por falta de información. Si la gente hubiera sabido el peligro, habría puesto a mejor recaudo sus cosas”, puntualizó Villavicencio.

El oriente cubano enfrenta así una emergencia marcada por la escasez, la indignación ciudadana y la percepción de que las respuestas oficiales llegan tarde y no alcanzan a cubrir las necesidades más urgentes.