GOOGLE ADSENSE

Cuba reporta 55 muertes por arbovirosis mientras la epidemia se agrava en medio de la crisis sanitaria

Por La Otra Cuba

Publicado el 20 de diciembre, 2025

En Cuba ya se contabilizan 55 muertes por arbovirosis en medio de una epidemia agravada por la crisis sanitaria y económica que parece no tener fin.

En Cuba ya se contabilizan 55 muertes por arbovirosis en medio de una epidemia agravada por la crisis sanitaria y económica que parece no tener fin.

Las autoridades sanitarias cubanas informaron este viernes un incremento en el número de fallecidos asociados a arbovirosis, que ascienden ya a 55 muertes: 18 por dengue y el resto por chikunguña, según datos oficiales del Ministerio de Salud Pública (MINSAP).

La viceministra de Salud Pública, Carilda Peña García, confirmó la información durante su intervención en el programa televisivo Buenos Días. Según explicó, en el análisis semanal de las comisiones médicas “hubo tres personas que desgraciadamente fallecieron por chikunguña”.

Peña García señaló que los menores de 18 años continúan siendo el grupo etario más afectado, tanto en los casos graves como en los fallecimientos.

Al cierre del jueves, el sistema de vigilancia sanitaria había detectado 2.188 personas con síndrome febril inespecífico. Aunque la red de pesquisa activa se ha ampliado, la funcionaria aseguró que el número de pacientes con estos síntomas “va disminuyendo”. La mayoría no requiere ingreso hospitalario y permanece en sus hogares bajo seguimiento médico.

En cuanto al chikunguña, las autoridades reportaron 372 nuevos casos en un solo día, 27 confirmados por PCR y el resto clasificados como sospechosos. Con estas cifras, Cuba acumula 47.756 casos de la enfermedad.

Por arbovirosis en general, 43 pacientes permanecían ingresados en salas de cuidados intensivos intermedios, cinco más que el día anterior.

Respecto al dengue, la tasa de incidencia de casos sospechosos se situó en 8,32, por debajo del 12,51 registrado en igual período del año pasado. Sobre el virus Oropouche, Peña García afirmó que no se han diagnosticado casos en el país, aunque se mantiene la vigilancia clínica, epidemiológica y molecular.

La viceministra también abordó inquietudes sobre la circulación regional del virus H3N2 de la influenza. Confirmó su presencia en Cuba, pero negó la circulación del clado K.

Las propias autoridades sanitarias han reconocido que las cifras oficiales representan un subregistro, debido a que muchos enfermos no acuden a los centros médicos.

El Gobierno cubano reconoció por primera vez el 12 de noviembre la existencia de una epidemia de chikunguña y dengue, pese a que los primeros casos se detectaron en julio y los contagios comenzaron a dispararse en septiembre y octubre.

La epidemia se expande en un contexto especialmente crítico: la crisis económica limita la capacidad de prevención —incluida la fumigación masiva—, el control mediante pruebas de laboratorio y la atención a los enfermos, debido a la falta de medicamentos e insumos sanitarios.