Médicos y ciudadanos denuncian falta de atención, insumos y transparencia, mientras la comunidad internacional exige respuestas ante el brote y colapso.

El periodista Mario Vallejo ha compartido un alarmante reporte sobre la situación sanitaria en Cuba, donde se registra un aumento descontrolado de infecciones virales. La combinación de dengue, chikungunya y fiebre de Oropouche ha desbordado los hospitales, mientras las autoridades guardan silencio sobre la magnitud real del brote.
Fuentes médicas y ciudadanos confirman que los centros de salud no tienen capacidad para recibir más pacientes. Muchos enfermos permanecen horas —e incluso días— en pasillos sin atención adecuada. Las provincias más afectadas son La Habana, Holguín, Camagüey y Santiago de Cuba, aunque los contagios se han extendido por toda la Isla.
En redes sociales circulan denuncias de muertes no reportadas oficialmente, incluyendo casos entre estudiantes y profesores universitarios. Sin embargo, el Ministerio de Salud Pública (MINSAP) no ha publicado datos epidemiológicos actualizados desde hace semanas, lo que ha generado desconfianza y alarma entre la población.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó que en Cuba existen brotes activos de chikungunya y fiebre de Oropouche desde 2024. Estas enfermedades, transmitidas por mosquitos, se multiplican rápidamente en condiciones de insalubridad y lluvias. La falta de reactivos, la escasez de medicamentos básicos y la ausencia de campañas de fumigación agravan aún más el panorama.
Médicos independientes advierten que la combinación de cortes eléctricos prolongados, agua estancada y desabastecimiento ha creado un entorno ideal para la propagación de virus. Especialistas temen que la situación empeore en las próximas semanas si no se adoptan medidas urgentes de control y prevención.
La Organización Panamericana de la Salud ha alertado que Cuba enfrenta un “riesgo elevado de transmisión de enfermedades virales”, especialmente tras el paso de los últimos huracanes.
La comunidad internacional observa con creciente preocupación el deterioro del sistema sanitario cubano. Mario Vallejo subraya que el mundo debe exigir transparencia y datos reales, porque los cubanos tienen derecho a conocer la verdad sobre su salud y a recibir atención médica digna, sin ocultamientos ni manipulación informativa.

