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Joan Manuel Riera: El joven bailarín cubano que conquista escenarios internacionales

Por La Otra Cuba

Publicado el 18 de noviembre, 2025

El bailarín cubano Joan Manuel Riera constituye uno de los rostros jóvenes del ballet en la isla que la ha representado a nivel mundial en competencias y que ha vuelto a casa con el triunfo conquistado.

El bailarín cubano Joan Manuel Riera constituye uno de los rostros jóvenes del ballet en la isla.

El joven bailarín cubano Joan Manuel Riera Pérez ha desarrollado una sólida carrera artística en el mundo del ballet desde pequeño. Su preparación en la Escuela Vocacional de Arte (EVA) de Matanzas (2018-2022) le permitió sentar las bases para emprender un camino de formación profesional en La Habana.

Originario de la provincia de Matanzas, a sus 16 años cursa el tercer año del nivel medio de la Escuela Nacional de Ballet Fernando Alonso en la capital cubana y ha tenido el honor de representar a la isla en concursos internacionales que incluyen países como República Dominicana y México. Pero nada de lo anterior fuera posible si el pequeño Joan, hijo de un ingeniero y una neurocirujana, no hubiera roto los moldes para bailar desde los nueve años de edad.

¿Cómo describirías tu llegada al mundo del arte y específicamente del ballet?

“La llegada al ballet fue por azar. Estaba en karate, era un niño como otro cualquiera del barrio y en mi familia no había nadie que perteneciera al ballet. Tenía nueve años y pasaron captando niños con elasticidad y aptitudes, y me escogieron. Le dije a mi mamá que iba a hacer las pruebas, pero cuando llegué al lugar me arrepentí. Por cosas del destino una de las maestras de la escuela fue a mi casa, me reconoció y después me hacen la prueba, la cual aprobé sin pasar antes por ningún taller”.

El joven bailarín afirma que dentro de los mayores retos que ha enfrentado durante la formación artística se encuentra el sacrificio para mantener la disciplina, la misma que le ha permitido obtener premios en presentaciones en concursos desde su primera vez en el 2021 con una coreografía montada por él para participar en el I Concurso Internacional de Danza online.

Otro desafío resultó mudarse de Matanzas a La Habana para ingresar en la Escuela Nacional de Ballet. ¿Cómo cambió tu vida cotidiana esa transición?

“Significó un cambio brusco en la vida de toda mi familia. Mis padres decidieron alquilar en La Habana para que mi mamá se quedara conmigo aquí y mi papá con mis dos hermanos. Fue un reto, porque era un lugar donde no conocíamos a nadie”.

Durante el Youth Grand Prix en Córdoba, México, Joan Manuel quedó en el top 12, lo que le dio pase a la final que era en Estados Unidos, pero por motivos gubernamentales y la llegada al poder de Donald Trump, no pudo presentarse. En el Encuentro Internacional de Academias para la Enseñanza del Ballet número 30, ganó medalla de oro y la oportunidad de presentarse en el XII Concurso Internacional de Ballet de Sudáfrica.

¿Qué representó ganar el oro en la categoría Pas de Deux Clásico, junto a Greisell Lastre en Sudáfrica?

“Representó un orgullo para mí como bailarín, pero nunca lo pensé, porque era otro continente, fueron casi 36 horas y al llegar teníamos que bailar. Bailo, no para competir, sino porque lo disfruto, trato de superarme, pero no para ganar. Fue una sorpresa y un premio al sacrificio”.

Con más de siete becas otorgadas no has podido concretar ninguna por problemas de visado y economía. ¿Cómo gestionas esos momentos en los que el talento no siempre encuentra las puertas abiertas?

“Uno se hace la idea de que no existen, porque duele. No soy de coger mucha lucha con eso, porque mi pasión es bailar, pero que te ofrezcan una beca y no tener los recursos, ni que el país los ponga por ti, no es fácil. Uno tiene que aceptar las cosas como son. Mi decisión es terminar la escuela de ballet en Cuba, seguir preparándome y superándome como profesional”.

Entre tus referentes se encuentran Carlos Acosta y Osiel Gouneo. ¿Qué han representado en tu trayectoria?

“Son mis patrones a seguir, vivo para ver sus videos, me encanta verlos bailar. Osiel me ha dado consejos, él es matancero también, en algún que otro concurso hemos tenido encuentros ligeros, es mi referente, porque, además, también se formó en la Escuela Vocacional de Arte de mi provincia”.

Si un niño te dijera que quiere bailar, pero tiene miedo a las críticas o los prejuicios que aún persisten en torno al ballet, ¿qué le responderías?

“Si le gusta y desea estudiarlo, nadie lo puede parar. Muchas veces le dijeron a mi mamá que eso era cosa de niñas, pero no, para hacer los giros, saltar, cargar a una bailarina se necesita fuerza”.

De no ser bailarín, a Joan Manuel le hubiera gustado formar parte de un grupo de rock como guitarrista, tanto que sabe tocar el instrumento gracias a lo que aprendió en internet. Sobre lo que representa su familia y cuánto le agradece su presencia en el camino artístico recorrido, expresa: “A mi familia le debo todo desde el primer momento, el apoyo, el sacrificio…”

Las personas suelen mirar a futuro para idealizar los sueños que quedan por cumplir ¿Cómo te visualizas dentro de cinco años?

“Pienso que estaré bailando en una compañía importante, quizás pueda ser el Ballet Nacional de Cuba, o no. Ojalá estar en una gran compañía, donde tenga un rol principal o llegue a ser primer bailarín, ya sea en Cuba o no”.