La representante de Cuba, Lina Luaces, homenajeó la tradición, la alegría y el espíritu festivo de la isla en un diseño que fusionó cultura, historia y orgullo nacional.

La representante cubana Lina Luaces brilló en el desfile de trajes típicos de Miss Universo 2025, celebrado en Tailandia, dejando una profunda impresión por su homenaje a la cultura y la identidad de Cuba. Su propuesta destacó no solo por la belleza y el colorido del diseño, sino también por la carga simbólica que transmitió ante un público internacional.
El traje típico que lució Luaces se inspira en tres pilares esenciales de la identidad cultural cubana: la tradición, la alegría y el espíritu festivo de la isla. Cada elemento del atuendo buscó reflejar la esencia de Cuba y contar una historia sobre su patrimonio y valores.
Uno de los detalles más llamativos fue el dominó, símbolo de la vida cotidiana en los barrios cubanos. Las fichas incluidas en el traje llevaban el número 11 de julio, fecha histórica de las protestas del pueblo contra el régimen. Este gesto, discreto pero significativo, convirtió el atuendo en una declaración cultural y social, mostrando que la moda puede ser también un vehículo de identidad y memoria histórica.
Otro componente esencial fue la referencia al carnaval y al cabaret, que refleja el ritmo y la espectacularidad del arte cubano. Los colores vibrantes, las plumas y los adornos evocaron la alegría de los festejos populares, la música y la danza que forman parte inseparable de la vida en la isla. Esta fusión de tradición y espectáculo permitió que Luaces transmitiera la energía y la pasión que caracterizan a Cuba.
Finalmente, el traje incluyó elementos de la bandera cubana, símbolo del orgullo patrio. Los colores y formas de la enseña nacional se integraron de manera armoniosa, recordando al público y a los jueces la identidad de la isla y el amor de sus ciudadanos por su tierra.
El desfile de trajes típicos es una de las secciones más esperadas de Miss Universo, ya que permite a las concursantes mostrar la riqueza cultural de sus países. En esta edición, Lina Luaces logró captar la atención por la profundidad y el simbolismo de su atuendo, fusionando historia, arte y orgullo nacional en un solo conjunto.
Expertos en moda y cultura coincidieron en señalar que el diseño de Cuba se destacó no solo por su estética, sino por su capacidad de contar una historia. El atuendo de Lina Luaces se convirtió en un puente entre la tradición cubana y la percepción internacional, demostrando que la moda puede ser también un canal de expresión cultural y social.

