El autor cubano Leonardo Padura es reconocido por su aportación a la literatura y cultura iberoamericana.

El escritor cubano Leonardo Padura fue distinguido este miércoles con el doctorado honoris causa por la Universidad de Guadalajara (UdeG), en reconocimiento a su “extraordinaria contribución” al patrimonio literario y cultural iberoamericano.
Durante su participación en la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, Padura rememoró su relación con México, que comenzó en 1990 gracias a una invitación de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y del ahora Premio Cervantes 2025, Gonzalo Celorio.
El autor habanero destacó que México fue el país donde logró publicar Pasado perfecto, novela que había sido censurada en el Concurso de Novela Aniversario de la Revolución, organizado por el Ministerio del Interior de Cuba.
“Me quedé con esa novela en la mano sin saber qué cosa hacer con ella, la novela estaba escrita a máquina y pasa por esos días por La Habana Paco Ignacio Taibo y le digo (de la novela). Paco se viene para México y a finales del año vengo a un festival y Paco me da un ejemplar impreso de Pasado perfecto”, recordó Padura.
El escritor agregó que Taibo le explicó que la UdeG estaba comenzando una colección de novela policíaca contemporánea y le recomendó su obra, donde aparece por primera vez el emblemático personaje Mario Conde.
“Fue para mí una conmoción. (…) Eso fue importante porque es el libro que me permitió tener la idea de que era posible seguir trabajando con ese personaje de Mario Conde que rompió con tantas cosas con respecto a la novela policíaca”, señaló Padura.
México también fue fuente de inspiración para su obra más reconocida, El hombre que amaba los perros, en la que combina la historia de León Trotsky con su vivencia en un país comunista.
Dulce María Zúñiga, directora de la Cátedra Latinoamericana Julio Cortázar y promotora de la distinción, destacó que Padura es una de las voces más lúcidas, coherentes y universales de la literatura contemporánea.
Zúñiga resaltó que el autor ha sabido superar las “restrictivas condiciones sociales, políticas y económicas de su país” manteniéndose fiel a su origen, una fidelidad “moral y política” que le permite escribir desde la raíz.
Por su parte, la rectora de la UdeG, Karla Planter, recordó la cercanía de Padura con la institución y la FIL, donde ha sido visitante frecuente y donde en 2020 recibió la Medalla Carlos Fuentes por su trayectoria.
“Eficaz, pero lírico; entrañable, aunque implacable, Padura es uno de los grandes de la literatura contemporánea y también nos honra decir que es un viejo amigo de la FIL”, concluyó Planter.

