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Exministro Alejandro Gil condenado a cadena perpetua por espionaje en Cuba

Por La Otra Cuba

Publicado el 9 de diciembre, 2025

El Tribunal Supremo Popular impuso al exministro de Economía, Alejandro Gil, una pena de prisión perpetua por espionaje y otros delitos, en un proceso marcado por el hermetismo.

El Tribunal Supremo Popular impuso al exministro de Economía, Alejandro Gil, una pena de prisión perpetua por espionaje y otros delitos

El Tribunal Supremo Popular de Cuba condenó al exministro de Economía, Alejandro Gil Fernández, a cadena perpetua por varios delitos, incluido espionaje.

Las vistas orales se celebraron entre el 11 y el 13 de noviembre, y posteriormente del 26 al 29 del mismo mes. El segundo juicio, realizado en el Tribunal de Marianao, se llevó a cabo sin anuncio previo y sin acceso a la prensa internacional, según confirmaron familiares y fuentes independientes citadas por Martí Noticias.

En la primera causa, el tribunal declaró a Gil Fernández culpable del delito de espionaje y de otros asociados a la actividad económica y a la protección de información clasificada. Por estos cargos, recibió una sanción conjunta de privación perpetua de libertad. En un proceso separado, fue hallado responsable de cohecho continuado, tráfico de influencias y evasión fiscal, lo que derivó en una pena adicional de 20 años de prisión.

Ambos procesos incluyeron sanciones accesorias: confiscación de bienes, prohibición de ocupar cargos vinculados a la administración de recursos y privación de derechos públicos.
“Una vez resueltos los recursos contra las sentencias, de ratificarse su responsabilidad, se le formará una sanción conjunta y única a ejecutar entre todas las penas impuestas, tal y como prevé el Artículo 86 del Código penal vigente”, señala la nota oficial.

Tras el segundo juicio, la hermana del exministro, María Victoria Gil, denunció una “opacidad absoluta” en el proceso.
“Ni el noticiero dijo una palabra. Es una falta de respeto al pueblo de Cuba”, aseguró. Según explicó, los hijos de Gil solo pudieron asistir a la vista tras firmar un documento de confidencialidad que les prohíbe hacer declaraciones públicas.

María Victoria Gil afirmó que su hermano admitió algunos delitos económicos, pero insistió en que no actuó solo. “Los verdaderos responsables han desaparecido del proceso. Alejandro es el chivo expiatorio”, declaró. También reveló que el presidente Miguel Díaz-Canel compareció como testigo de cargo, calificándolo de “traición” tras años de cercanía personal y política.

A su juicio, el caso estaría motivado por sectores militares inconformes con la implementación de la Tarea Ordenamiento, y habría terminado convirtiendo a Gil en el rostro visible de un conflicto interno más profundo dentro del poder cubano.